La diversidad biológica es un elemento que distingue a los países, como mismo lo hacen las culturas y las religiones, y por ello debemos siempre conservar aquello que nos rodea y que conforma el medio ambiente al cual todos pertenecemos.

En Chile existen muchas especies que son autóctonas de la región, y que son muy importantes para la idiosincrasia de los pueblos de este bello país. Una de las especies más representativas del territorio chileno es el huemul, que a pesar de su extraño nombre nativo es simplemente un ciervo que habita en esta zona y que posee algunas características propias que lo distinguen de los ciervos comunes de cualquier otro sitio en el mundo. este animal es considerado para los chilenos como un monumento nacional de la naturaleza, debido al importante significado que posee en la actualidad, y sobre todo por lo que representó durante varios siglos para los aborígenes nativos de las zonas andinas. Tal es el caso, que este animal, junto con el cóndor, forman una parte importante del escudo de Chile, por lo que es fácil entender la importancia que el huemul tiene. A pesar del aprecio que se le tiene a este noble animal en Chile, es una especie que se encuentra en peligro de extinción, y por ello es una de las que más se cuidan tanto en los zoológicos nacionales como en los parques de cuidado del medio ambiente.

En cuanto al ya mencionado cóndor, es un ave muy típica de las tierras de Chile que localmente se llama cóndor de los Andes, debido a la zona en la que vive. Es un ave de gran tamaño, de las más grandes del planeta. Su plumaje es predominantemente negro, aunque suele tener algunas marcas en blanco en la zona de las alas y del cuello. Además, lo más destacado del ave es que su cabeza es de un color rojizo y sin plumas.